LA MAGIA SAVIA DE LEER Y ESCRIBIR
Docente a cargo: Lorena Marín Rodríguez
Sede Kennedy- jornada tarde Grado Séptimo
Abril 7-2022
El hombre que soñó las
mil y una noches
Vivió cierta vez en
Bagdad un hombre rico, que perdió todo su caudal y quedó tan desposeído que
solo trabajando duramente podía ganarse la vida. Una noche se acostó a dormir,
abatido y pesaroso, y vio en sueños a un personaje que le decía:
—En verdad, tu fortuna está en El
Cairo. Ve allá y búscala.
Y el hombre se puso en camino del
Cairo. Pero a su arribo lo sorprendió la noche y se acostó a dormir en una
mezquita. Más tarde, por designio de Alá Todopoderoso, entró en la mezquita una
banda de malhechores, que a través de ella penetraron en la casa vecina. Más los propietarios, perturbados por el ruido de
los ladrones, despertaron y dieron la alarma. Y en seguida acudió en su ayuda,
con sus hombres, el jefe de policía.
Huyeron los ladrones, pero el
Wali entró en la mezquita y encontrando allí dormido al hombre de Bagdad, lo
prendió y le hizo dar tantos azotes con varas de palma, que casi lo dejaron por
muerto. Arrojáronlo después a la cárcel, donde estuvo tres días. Cumplidos los
cuales, el jefe de policía mandó buscarlo y le preguntó:
— ¿De dónde eres?
Y él respondió:
—De Bagdad.
Dijo el Wali:
— ¿Qué te trae al Cairo?
Respondió el de Bagdad:
—En un sueño vi a Uno que me
decía: «Tu fortuna está en El Cairo. Ve a buscarla». Mas cuando llegué al
Cairo, descubrí que la fortuna que me prometía eran los varazos que tan
generosamente me habéis dado.
El Wali se rio hasta dejar a la
vista sus muelas del juicio.
—Hombre de poco ingenio —dijo—,
tres veces he visto yo en un sueño a alguien que me decía: «Hay en Bagdad una
casa, en tal barrio y de tal aspecto, y tiene un jardín en cuyo extremo hay una
fuente, y bajo ella una gran suma de dinero sepultada. Ve y tómala». Pero yo no
fui; en cambio tú, por tu poca cabeza, has viajado de un lado a otro, dando
crédito a un sueño que no era más que ocioso engaño de la fantasía.
Y le dio dinero, diciéndole:
—Con esto, regresa a tu país.
Y el hombre tomó el dinero y emprendió el regreso. Pero la
casa que el Wali le había descrito era la propia casa que el hombre tenía en
Bagdad. Y cuando estuvo en ella, el peregrino cavó bajo la fuente de su jardín
y descubrió un gran tesoro. Y así, por gracia de
Alá, ganó una maravillosa
fortuna.
ACTIVIDAD
El proceso de lectura se desarrolló durante una de las
horas de castellano y se realizaron actividades orientadas a la comprensión y
refuerzo de diferentes habilidades:
1. Identificación de vocabulario.
2. Conceptos claves.
3. Línea
de tiempo.
4. Finalmente,
se concluyó con una exposición utilizando objetos representativos del cuento.
5. Elaborando
un cartel.
.png)


Comentarios
Publicar un comentario